Este sitio utiliza cookies, propias y de terceros, para dar un mejor servicio. Si continuas navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.
ACEPTAR
No te lo pierdas No te lo pierdas

Diciembre 2017

L M X J V S D
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

No hay contenidos.

Cerrar
Askatuak

ASKATUAK CLUB DE BALONCESTO

Noticias

compartir

  •   Tras forzar la prórroga (69-69) le dio la vuelta a un partido que se había puesto muy complicado

Askatuak quiso ganar y sacó a relucir su carácter para vencer en el Valle de Egüés (81-85)

Como en los mejores tiempos de la historia de este Club, el primer equipo de Askatuak se dejó la piel en tierras navarras y en una exhibición de genio y convencimiento se hizo con la victoria después de irse 14 abajo al descanso (48-34) y cuando por su juego del segundo cuarto el equipo parecía un día más estar condenado al fracaso.

1 / 7
Foto 1
Un día más Urko González tiró del equipo como en este lanzamiento a una mano. (Foto Andoni HUEGUN)

Por Andoni HUEGUN

 

Cafés Aitona Askatuak: Mindeguía (10), Jaime Bisabarros (10), Colombatto (2), Urko González (22), Albistur (11), Arroyo (12), Linares (7), Lasa (4), David González (4), Castaño (1) y Diego Bisabarros (2).

 

La primera victoria de la temporada tardó en llegar pero el triunfo obtenido este sábado en el Valle de Egüés resultó de mérito y grata impresión por la forma en que Askatuak venció en la prórroga a un rival que echó el resto además de verse reforzado con jugadores procedentes de la Liga EBA donde juega su hermano mayor.

El partido se convirtió en un choque de alta intensidad porque los dos equipos buscaban afanosamente la victoria para estrenar su casillero hasta ahora huérfano de triunfos en ambas formaciones.

Askatuak puso en juego un bloque compacto, en el que todos sus hombres trabajaron a destajo, para darle la vuelta a un partido que se puso complicado al atravesarse en el camino un segundo cuarto aciago en el que apenas salía nada.

Y eso que en el primer cuarto, aunque no cerrásemos precisamente bien el rebote y que las pérdidas de balón nos hiciesen daño, habíamos marchado casi siempre en ventaja aunque se llegara al final en tablas (19-19) y con la ilusión de que Valle de Egüés parecía rival asequible.

Pero en ese dichoso segundo cuarto, Askatuak salió empanado y abrió la puerta al convencimiento navarro de que nos podían ganar y en un carrusel de errores defensivos permitimos que creciese su confianza anotadora. En un santiamén, estábamos 35-23 (m.15).

De ahí al 48-34 del descanso, se sucedieron los problemas y el principal fue que un pequeño rifirrafe entre dos jugadores tuviese como resultado que David González, uno de nuestros más sólidos puntales, viese la segunda parte en la grada por su actitud de querer parar el incidente al intentar mediar pacíficamente entre los jugadores.

El caso es que con los tiros libres de la técnica y la posesión de balón -más nuestra escasa contención del rival- les dimos alas y al descanso nos habían hecho una sangría de 29 puntos en este periodo (48-34).

A partir de ahí, todo iba a cambiar. Pepelu les contó en el vestuario que este partido se ganaba en defensa y Askatuak, como decía, todos sus jugadores -saliese quien saliese-, se pusieron el mono de trabajo, a defender como locos, y a creerse que aún era tiempo de ganar.

Desde la grada también, los pocos seguidores éramos de Askatu y a grito pelado de ánimo constructivo -todavía hoy lunes hay a quien le persiste la afonía-, se mantuvo una fe casi ciega en la victoria.

Poco a poco, un Askatuak lleno de coraje y juego, por qué no decirlo, fue cerrando el marcador 48-43 (m24) y 57-54 (m30), a la vez que se regeneraba el convencimiento interno en nuestras posibilidades.

Con la defensa robábamos balones al cerrar sus líneas de pase, forzábamos errores y alargábamos sus posesiones y hasta nuestro rebote defensivo empezaba a ser más hermético. De ahí que los minutos discurrieran ahora con esa tendencia favorable a nuestro mejor jugar.      

Quedaba el último cuarto y aquello había que rematarlo, pero los jugadores interiores del Valle de Egüés habían tomado buena nota del cuarto anterior y no estaban por la labor. Tampoco ellos querían seguir perdiendo en esta Liga. 

Hasta el final de los 40 minutos, pelea intensa, máxima concentración en el juego y ventajas cortas de los navarros sin que Askatuak llegase en ningún momento a alcanzarles en el marcador (61-59, m36, el punto de mayor acercamiento).

A falta de minuto y 15 segundos, el marcador señalaba 69-65 y casi todo parecía perdido pero una nueva prueba de orgullo hizo que entre dos tiros libres fantásticos de Urko González, un triple más tiro adicional -4 puntos de escándalo de Fernando Mindeguía-, una canasta prodigiosa de Beñat Arroyo... se obrase el milagro, y... a la prórroga (69-69).

Luego, después del revolcón de ese último minuto, el partido no se le podía escapar a Askatu y ya no se nos fue de las manos. 

Continuó el juego apretado mientras nuestros jugadores se mostraban durante el tiempo adicional más compactos y convencidos de que desde Iruña no se regresaba de vacío: 81-85 final, y misión cumplida.

Es momento de crecer y el sábado esperamos al Ardoi Zizur en Bidebieta. Ya no queda otra y tenemos que ganar.

Enhorabuena a todos, porque nos proporcionasteis una magnífica prueba de carácter y veinte minutos de baloncesto de los que convierten en grande-grande este juego.

Gracias a todos. A todos.