Askatuak: Noticias: Un Askatu muy bravo tuvo ahí ganar al Getxo aunque cedió al final al perder gas y llegar exhausto (78-85)
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  •   Nuestro equipo llegó a dominar hasta de 13 puntos a los vizcaínos, pero se quedó sin rematar su notable actuación

Un Askatu muy bravo tuvo ahí ganar al Getxo aunque cedió al final al perder gas y llegar exhausto (78-85)

El que probablemente haya sido el mejor Askatuak de la temporada tuvo a su alcance la victoria -ante un buen Getxo-, pero perdió la oportunidad de apuntarse el éxito que le brindó su juego, al llegar a los minutos finales mermado físicamente y con Jaime Bisabarros y Andoni Linares, eliminados por faltas personales, con el añadido de que no supo contrarrestar las variantes defensivas que le planteó el cuadro vizcaíno en los momentos decisivos.

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Foto 1
Jaime Bisabarros trata de quitarse de encima a la pegajosa defensa del Getxo. (Foto Andoni HUEGUN)

Por Andoni HUEGUN

 

Cafés Aitona Askatuak: Mindeguía (14), Jaime Bisabarros (14), Urko González (17), Albistur (9), Arroyo (4), Linares (8), Lasa (2), David González (6) y Diego Bisabarros (4).

 

Un Askatuak dinámico, más rápido que nunca, sin complejos, tuvo durante muchas fases del partido en las cuerdas al potente Getxo al dominar casi siempre al cuadro vizcaíno y ofrecernos sin duda los mejores 36 minutos de la temporada.

Pero como en este deporte la gloria o fracaso se alcanzan a los 40 minutos, a nuestros jugadores les sobraron los 4 minutos últimos en los que la falta de combustible y las eliminaciones nos dejaron sin equilibrio, sin ideas y sin fuerzas, además del mérito getxotarra que quiso también ganar y se llevó el partido al asfixiar a nuestros directores de juego y a nuestros lanzadores. 

El técnico de Askatu Jon Gonza planteó el encuentro de salida con orden y criterio, y la velocidad de nuestros jugadores y un despierto Urko González, que le dio marcha al juego (robaba balones, hacía puntos y metía ritmo), nos situaban 24-19 al término del primer cuarto.

Hasta el descanso, todos nuestros jugadores aportaban acierto, intensidad y confianza en su juego, pese a que Getxo se quedaba atrás aunque regresaba después a tirones en su anotación. (29-22, m.13), (34-36, m.17), (39-36, m.18) y (45-42, m.20).

El buen partido que presenciaba la animosa y entretenida grada de Bidebieta no perdió interés en el tercer cuarto, en el que nuestros jugadores metieron una velocidad más al juego y para el minuto 23 nos habíamos ido al 51-42 y en el 24 alcanzábamos la máxima ventaja del encuentro con 55-42.

Jaime Bisabarros imponía su ley de mando, Fernando Mindeguía anotaba de tres, mientras Urko  seguía con sus diabluras... pero el Getxo -o su entrenador, el elegante Ibáñez- nos plantaban una zona extenuante, y en un visto y no visto colapsaban nuestros accesos, pegaban arreón y se plantaban por delante (59-61, m.28).

Askatuak continuó pese a todo trabajando, comprometido con sus habilidades y virtudes, y se metía nuevamente arriba en el minuto 30, 67-64.

La lucha sin cuartel, hermosa y también vibrante, prosiguió en el cuarto cuarto, hasta el 70-70 (m.34), y dos minutos más, hasta que Jaime Bisabarros se marchaba al banquillo por faltas y Andoni Linares le acompañaba después, y nos quedábamos huérfanos en la construcción del juego por el cansancio de todos y porque ya no intentábamos más que buscar los triples -que ahora no entraban- y no había resuello ni cabeza para fabricar iniciativas y desbordar con cierta calma la defensa visitante.

Encima, el getxotarra Mikel Fernández (41 de dorsal), pequeño pero listo, jugaba, me atrevería a decir el partido de su vida, y nos hacía herejías. Robaba balones, se adelantaba a los pases, metía puntos, las enchufaba de lejos, de cerca... 

Frustrante. Porque Askatuak, este equipo, jugó como nunca y mereció mayor ganancia (78-85 final) de la que obtuvimos ante un gran rival -todo hay que decirlo-.

¡Grande Askatu!